El silêncio también educa

Atualizado: 30 de set.
Lo que no se dice también enseña.
Cuando la sexualidad, el cuerpo, el deseo, los límites y el placer son tratados con silencio, vergüenza o incomodidad, ese silencio puede ocupar un lugar importante en la forma en que cada persona comprende su propia sexualidad.
En la infancia y en la adolescencia, aprendemos no solo con aquello que nos explican, sino también con las reacciones, las miradas, las prohibiciones y los temas que parecen no poder ser nombrados.
Más adelante, estas experiencias pueden aparecer en la vida adulta como dificuldad para hablar sobre deseos, estabelecer límites, reconocer necesidades o simplemente comprender lo que sentimos.
Hablar sobre sexualidad con información, respeto y un lenguaje adecuado no elimina las dudas ni los conflictos, pero puede ofrecer recursos para que cada persona construya una relación más consciente con su propio cuerpo, sus vínculos y sus elecciones .

Aquello que no fue dicho también deja marcas.
Romper el silencio no significa hablar de todo, todo el tiempo. Significa crear un espacio para preguntas, información y diálogo, sin transformar la sexualidade en motivo de miedo o vergüenza.
A veces, comenzar a nombrar ya es una forma de comprender.

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